Si usas asistentes de IA para trabajar, esta noticia te interesa. El fin de semana del 27 de julio, conversaciones y artefactos que los usuarios de Claude habían “compartido” aparecían en las búsquedas de Google (bastaba con un truco de búsqueda como site:claude.ai/share). Entre lo expuesto había, según los medios que lo destaparon, informes médicos con nombres de pacientes y hasta datos de contacto de menores.
El origen es la función de compartir chat: al crear un enlace público, esa conversación puede acabar siendo rastreable. Anthropic recalcó que los enlaces “no son adivinables ni descubribles a menos que la propia persona los comparta”, y el problema se corrigió rápido —el mismo lunes por la tarde la misma búsqueda ya no devolvía resultados—.
Pero el aviso va más allá de una herramienta: no es exclusivo de Claude. A ChatGPT le pasó algo muy parecido en 2025, cuando su opción de hacer chats “descubribles” terminó colando conversaciones en Google y acabó retirándose. Es un patrón de la función de compartir, no un fallo de una sola marca.
¿Qué significa para tu negocio? Que un enlace “público” es realmente público. Antes de compartir un chat con un cliente o un colaborador, ten en cuenta:
- No pegues datos sensibles (de clientes, contratos, salud, menores) en conversaciones que vayas a compartir por enlace.
- Revisa tus enlaces compartidos: en Claude, en Ajustes → Privacidad → Chats compartidos.
- Para lo delicado, mejor copiar y pegar el texto que necesites que compartir el chat entero.
La IA es una herramienta de trabajo estupenda; tratarla con el mismo cuidado que a cualquier documento con datos de tu empresa es lo mínimo. Fuente: TechCrunch (27 de julio de 2026).